Conocido es que a los gavioteros nos gusta el "mal tiempo", los temporales nos suelen traer pájaros de otras latitudes y esto siempre es un aliciente para salir a observar aves. En esta entrada vamos a contaros algunas de las citas más destacada de lo que llevamos de invierno. Empezaremos con las lecturas de anillas.
El 7 de enero pude ver una gaviota con una anilla poco habitual, de color rojo. Además, el código estaba bastante sucio por lo que quedaba la duda si era blanco o amarillo. Tras hacer la consulta con los compañeros del grupo gaviotólogos surgió la sorpresa ¡Era una patiamarilla anillada por los compañeros de Aranzadi!
Tras unos minutos de expectación por saber si era una L. m. lusitanicus, subespecie que se caracteriza por su sedentarismo, en cuanto ingresamos el código en la web pudimos comprobar que era del Embalse del Ebro, en Campoo de Yuso, Cantabria, por tanto L. michahellis michaellis. A pesar de ser una "mediterránea" no está mal su viaje, 800 km en línea recta si ha viajado por el interior de España, aunque seguro que son muchos más si tenemos en cuenta las otras posibles rutas que debe haber utilizado: por la cuenca del Ebro hasta el Mediterráneo y continuar por toda la costa hacia el sur; o por la costera cántabra-atlántica hasta llegar a África.
Unos minutos antes, en el aparcamiento de la playa del Chorrillo, conseguimos otra lectura de una visitante, en este caso una patiamarilla del Algarve.
Anillada en la Isla da Culatra (Algarve, Portugal) el 18/06/2024, este ejemplar fue observado en el mismo sitio en marzo del año pasado, coincidiendo también con un periodo de mal tiempo.







